V.O, un sitio agradable, a pesar de todo
Hoy me he levantado con una noticia que no habría dejado de ser un triste suceso más de los que ocurren a diario, si no fuera porque se ha producido en un local que he frecuentado más de una y más de dos veces.
El V.O. (versión original), es un garito que se encuentra entre Prosperidad y Alfonso XIII, donde se puede escuchar buena música, el ambiente es cojonudo y las birras están frías (sobre todo las Heinneken).
La pasada madrugada, un descerebrado tuvo una discusión con el portero y no se le ocurrió otra cosa que avisar a papa policía que, revólver en mano, se lió a tiros con el portero mientras el susodicho progenitor gritaba ‘Mátalos, Papá, mátalos’.
Viendo la desencajada actuación de papa_fascista_madero_loco, no es de extrañar que el hijo le saliera así. Siempre he pensado que la responsabilidad de tener una pistola en la mano no es algo acorde con el ser humano, y este nuevo suceso lo demuestra.
Es triste por los muertos y triste porque, siempre que vuelva a ese bar o a otro pensaré que alguien puede liarse a tiros contigo de forma salvaje.
