Tag: personajes históricos

Fidel Castro deja el poder

Publicado por JR el 19/02/2008
Tags: ,
Archivado en Historia, Política | Sin comentarios »

Pablo Escobar: el muerto más visitado de Colombia

Publicado por JR el 8/12/2007
Tags:
Archivado en Historia | 17 comentarios »

Pablo EscobarSi existe un nombre en Colombia, y quizás en el mundo, que no necesite de ninguna referencia, es sin duda el de Pablo Escobar Gaviria. El 2 de diciembre de 1993 cayó el capo del cartel de Medellín y nacía un mito. Desde entonces, la tumba más visitada del cementerio de Montesacro es la de Pablo Escobar, el muerto más visitado de Colombia, un hombre que comenzó alquilando bicicletas y cómics cuando era niño y terminó poseyendo una fortuna de miles de millones de dólares, así como un poder que hizo tambalear los cimientos de una nación. A lo largo de su historia, Escobar aparece a veces como un guerrero que despertó la admiración de sectores excluidos, que lo consideran un héroe, y otras como un villano que hizo de la muerte un negocio para someter al Estado y a la sociedad. En realidad, fue las dos cosas.

Su figura y vida han tomado proporciones míticas, tanto en Colombia como en el resto del mundo. En los años 80 fue uno de los diez hombres más ricos del planeta, según datos de la revista Forbes. En los 70, un delincuente menor con una única visión, según sus propias palabras: convertirse, antes de su muerte, en el narcotraficante más importante del siglo XX. Pablo Escobar, sin duda, lo consiguió.

Pablo Escobar, su historia

Pablo Emilio Escobar Gaviria (2 de diciembre de 1949 - 12 de enero de 1993) fue el mayor capo de la mafia colombiana y el criminal más grande que ha tenido el país a lo largo de toda su historia.

Comenzó su carrera robando coches en las calles de Medellín, muy al estilo de El Vaquilla, y pronto se introdujo en el tráfico de marihuana hacia los Estados Unidos. En la década de los setenta se convirtió en una pieza clave para el tráfico internacional de cocaína, con el cuál llegaría a acumular una fortuna superior a los tres mil millones de dólares. Con su dinero construyó muchas obras benéficas para la gente más desfavorecida, entre ellas varias canchas de fútbol y un barrio entero llamado “Medellín sin tugurios”, que utilizó para intentar ocultar sus negocios en el narcotráfico y ganarse el apoyo popular que lo llevaría más tarde a la cámara de representantes por el movimiento Nuevo Liberalismo, que había fundado Luis Carlos Galán. Como congresista, fue invitado en 1982 a la posesión presidencial de Felipe González en España. Escobar, parlamentario colombiano en aquel entonces, fue invitado por el PSOE a dicha ceremonia, en otro de los hechos que corroboran su título como el capo de la mafia que mayor trascendencia política, social, económica, judicial, cultural y hasta deportiva tuvo en el siglo XX. Sin embargo, como cabía esperar, en 1983 fue expulsado del movimiento político y denunciado por el entonces ministro de justicia Rodrigo Lara Bonilla, a quien mandó a asesinar en 1984, dando inicio a uno de los periodos más violentos de la historia reciente de Colombia.

Entre sus crímenes más notorios aparece, sin duda, el atentado contra el avión de Avianca en pleno vuelo en 1989, con un saldo de casi doscientos muertos. En la campaña presidencial de 1989 asesinó a varios candidatos, entre ellos Luis Carlos Galán, quien tenía una clara ventaja en las encuestas y se perfilaba ya como el próximo presidente. También hizo dinamitar el edificio del DAS, la policía secreta colombiana, buscando acabar con su director, el general Miguel Alfredo Maza Márquez, quien salió ileso a pesar de que la edificación quedo completamente destruida. Dicho atentado le costó la vida a cerca de setenta personas y causó centenares de heridos.

Tras amedrentar al gobierno de Cesar Gaviria Trujillo mediante la violencia, se entrega a la justicia en junio de 1991 con la condición de no ser extraditado. Es recluido en “La Catedral”, una cárcel en el municipio de Envigado, construída según las especificaciones de Escobar y desde donde siguió delinquiendo y ejecutando incluso a viejos compañeros de la mafia en sus instalaciones, entre ellos los hermanos Moncada Galeano. El 22 de julio de 1992 se fuga tranquilamente tras haberse enterado de que iba a ser trasladado de prisión. No obstante, no todos se rendían ante la demostración de poder y violencia de Escobar. El asesinato de los Moncada hizo que personas en la mafia y en los paramilitares conformaran un grupo que se hizo llamar “Los Pepes” (Perseguidos por Pablo Escobar), que utilizó las mismas tácticas terroristas para enfrentar al capo. Pusieron bombas en sus edificios, asesinaron a sus abogados y profundizaron el baño de violencia que sufría Colombia.

A partir de este momento, el gobierno colombiano prioriza la detención de Pablo Escobar, conformando el grupo especial Bloque de Búsqueda, con el único objetivo de capturarlo. Con el soporte logístico de Estados Unidos, empezaron a desarticular su red de sicarios y a dar de baja a sus principales lugartenientes. Finalmente, el 2 de diciembre de 1993 fue muerto en un operativo desatado tras la intercepción de una llamada de Escobar a su familia. Las autoridades impidieron además la salida de sus hijos hacia el exterior, aunque contaban con visados legales expedidos por la embajada estadounidense. La estrategia de acosarlo y agotarlo fue para la policía el medio para terminar con Escobar. Sus perseguidores localizaron el lugar de origen de las llamadas y encontraron en la vivienda prácticamente indefenso al otrora jefe de un ejército de pistoleros que obedecían ciegamente sus órdenes.

Aunque Escobar opuso resistencia disparando al mismo tiempo dos pistolas mientras trataba de escapar por el tejado de la casa en la que se había ocultado tiempo atrás, no logró eludir el fuego de la fuerza élite y su enorme cuerpo se desplomó con el rostro cubierto de sangre. Actualmente se encuentra enterrado en Jardines Montesacro, un cementerio de Medellín. Su familia estaba conformada por Victoria Henao, su mujer, y sus dos hijos, Juan Pablo y Manuela. Después de la muerte de Escobar salieron del país, pero fueron devueltos en cuanto pisaron España, corriendo con la misma suerte en Alemania, para finalmente terminar instalándose en Buenos Aires. Para alejar el estigma de tener el apellido de Escobar, decidieron cambiarse de nombre. Así, Victoria pasó a llamarse María Isabel Santos Caballero, Juan Pablo es ahora Juan Sebastián Marroquín y Manuela se llama Juana.

No dejó gobernar a tres presidentes. Transformó el lenguaje, la cultura, la fisonomía y la economía de Medellín y del país. Antes de Pablo Escobar los colombianos desconocían la palabra sicario. Antes de Pablo Escobar Medellín era considerada un paraíso. Antes de Pablo Escobar, el mundo conocía a Colombia como la Tierra del Café. Y antes de Pablo Escobar, nadie pensaba que en Colombia pudiera explotar una bomba en un supermercado o en un avión en vuelo. Por cuenta de Pablo Escobar hay carros blindados en Colombia y las necesidades de seguridad modificaron la arquitectura. Por cuenta de él se cambió el sistema judicial, se replanteó la política penitenciaria y hasta el diseño de las prisiones, y se transformaron las Fuerzas Armadas. Pablo Escobar descubrió, más que ningún antecesor, que la muerte puede ser el mayor instrumento de poder

Pablo Escobar, sin duda, uno de los personajes más interesantes de la era moderna. Casi surrealista, podríamos decir.

Jesús de Nazaret

Publicado por JR el 6/12/2007
Tags:
Archivado en Historia | 6 comentarios »

Uno de los temas que nunca he tratado en este blog es la figura de Jesús de Nazaret en toda su extensión: la parte divina, la parte humana, lo que le rodeaba, las reliquias, los mitos… Es por esto que abordo este nuevo especial para intentar ahondar un poco más en la persona, la vida y lo que la figura más importante de la historia de la humanidad ha conllevado a lo largo del tiempo. Es palmario que, creamos o no o en la religión católica, seamos o no cristianos, esto no es valladar para entender y estudiar esta personalidad tan apasionante.

Así las cosas, me gustaría reordenar todas las ideas en tres puntos fundamentales, de los cuales nacerán los demás puntos que terminarán por moldear este especial. Son los siguientes:

  • Cronología de Jesús de Nazaret. Su nacimiento, su importancia en la sociedad de la Palestina de hace dos mil años. Su juicio, su muerte.
  • La cara humana de Jesús de Nazaret. Evangelios canónicos y apócrifos como fuentes fundamentales para obtener datos básicos.
  • Lo que supuso Jesús de Nazaret. El cristianismo, las reliquias, la simbología egipcia. El cristianismo en números.

Que conste que, de antemano, creo que cualquiera podría discutir la importancia y orden de los tres puntos, aunque el orden expuesto es el que más me gusta. Los entendidos y seguidores de este asunto, por favor, absténgase de tomar estos apuntes como guía de referencia :-)

Cronología de Jesús de Nazaret

Aunque Dionisio el Exiguo se empeñara en poner patas arriba la cronología de los cristianos en el siglo VI, Jesús de Nazaret no nació hace 2006 años, esto es, en el año 1, sino que lo hizo, posiblemente, entre cinco y siete años antes. Sin ir más lejos, Herodes murió en el año 4 a.C., por lo que Jesús, para entonces, debía tener al menos dos años.

Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que la mayor parte de la culpa de que hoy en día conozcamos muy poco de una de las personas más influyentes de la humanidad fue de los romanos. Lo explico.

Pongámonos en situación: la Palestina de hace 2000 años estaba igual de dividida – salvando las distancias, lógicamente – que la Palestina actual. Eran tiempos de guerra, de lucha, de violencia. Tiempos en los que lo común era coger la espada. Cuando Jesús nació, los judíos estaban esperando a su Mesías. Y hay recogidos cerca de cuarenta posibles Mesías contemporáneos a Jesús. ¿Por qué Jesús fue el elegido? ¿Por qué tuvo tanta influencia, por qué atrajo tantos seguidores? Aunque, personalmente, estoy en contra de que Jesús fuera el Mesías merengón que predica la Iglesia, es muy posible que, en tiempos violentos, un mensaje algo más moderado llamara la atención. Por un lado, su faceta bondadosa y su mensaje de amor al prójimo llamaron la atención de los intelectuales. Por el otro, su carácter belicoso y su carisma ante la masa pudo atraer a los más “guerreros” entre sus filas. Prueba de esto es la multitud de personajes que le siguieron y la variedad de mentes y personalidades de las que se rodeó. Aunque hay textos donde se tilda a Jesús de ser poco más que un líder revolucionario y violento, no hay más datos de eso que la entrada airada al templo.

Así las cosas, los judíos, que no nos engañemos, esperaban un Mesías que les dijera poco menos que cogieran la espada y se quitaran de encima el yugo romano, no aceptaron el mensaje de paz como correspondiente a un digno Mesías, por lo que le persiguieron.

Comentábamos anteriormente de la poca importancia que Roma dio a Jesús y sus andanzas, razón por la cuál es muy posible que hoy sepamos mucho menos de lo que deberíamos saber acerca de Jesús. Hace 2.000 años, la presencia romana en Palestina se limitaba a dos puestos en la costa y otro en el interior, con muy pocos hombres y la sensación de que, mientras no hubiera problemas, no habría por qué intervenir. Al fin y al cabo, los judíos eran unos locos que se pasaban el día rezando, algo que no tenía cabida en el pensamiento práctico romano.

La obra de Jesús no cambió las cosas, pero fue una gran oportunidad para hacer saber a los alborotadores del gentío que con Roma no se jugaba. Digamos que los romanos dieron un golpe en la mesa en forma de aviso y, aprovechándose de los judíos, condenaron a Jesús en un juicio injusto. Un juicio amañado, donde Pilatos lavose las manos como reza el dicho, para que fueran los propios judíos quienes condenaran a muerte a Jesús. Jesús era defendible incluso en aquella época y, si los romanos hubieran aplicado su propio derecho, podría haber tenido alguna posibilidad de salvarse. No obstante, fue un juicio corrupto e inválido, pero ¿a quién le importaba si de esa forma daban una lección a los imprudentes?

Jesús fue condenado a muerte, a una muerte cruel y lenta, una muerte de tortura y dolor (el sudario de Turín nos aporta muchos datos acerca de esto si lo afimarmos como válido) mucho antes de ser clavado en la cruz – clavado por las muñecas y no por las manos como reza la simbología cristiana.

En resumen, Jesús nació en una sociedad violenta y caracterizada por la guerra, con los romanos “incordiando” a los judíos y con éstos esperando un mesías que les liberase de aquellos elevando la espada. Alborotó a las masas consiguiendo muchísimos seguidores, lo que le costó la vida, pero… ¿Quién era realmente Jesús de Nazaret? ¿Cómo le veían sus coetáneos? ¿En qué datos podemos basarnos para establecer su faceta más humana?

La cara humana de Jesús de Nazaret

Antes de adentrarnos en lo que cada uno de los evangelios nos dice sobre la persona de Jesús, conviene definir rápidamente qué son los evangelios canónicos y qué son los evangelios apócrifos. Los evangelios canónicos son aquellos que la Iglesia ha dado como válidos, dando como argumento – irrisorio – el hecho de que unos son palabra revelada de Dios y los otros no. Los apócrifos son los evangelios no reconocidos por la Iglesia, aunque cabe resaltar que ésta nunca ha dicho que sean falsos. Lo cierto es que no hay ningún criterio fiable por los que los evangelios de Lucas, Marcos, Juan y Mateo hayan sido nombrados como los “oficiales”. Sin embargo, es un hecho que estos cuatro evangelistas espiritualizaron en exceso la persona de Jesús, justo lo contrario que los apócrifos, que quizá pequen de humanizar, también en exceso, al propio Jesús.

No obstante, lo que aportan los evangelios apócrifos son datos tan simples y a la vez tan básicos como datos sobre la vida privada de Jesús. Cómo nació, cómo creció, quién era su padre, quién era su madre, si tuvo descendencia… (punto este sobre el que posteriormente se construyó un gigantesco mito en la edad media). En definitiva, datos que forman parte de la humanización de Jesucristo. Es indiscutible que el Jesús de los apócrifos es mucho más humano que el de los canónicos, no dejando de ser casualidad que todos estos datos sospechosos fueran apartados de la doctrina cristiana. No obstante, la influencia de los evangelios apócrifos en la vida cristiana está muy arraigada, merced a la Iglesia, que ha hecho uso de ellos cuando más le ha interesado: los belenes se describen a la perfección en los apócrifos, los nombres de los reyes magos…

Asimismo, dentro de los evangelios canónicos, los últimos descubrimientos apuntan a que el evangelio de Mateo – en contraposición al de Marcos, lo que se afirmaba hasta ahora – es el más próximo cronológicamente a Jesús, al ser datado en el siglo I después del descubrimiento del papiro Magdalena, algo que podría corroborarse al ser este el evangelio que más humaniza la figura de Jesús. Esto significa que, o bien Mateo o bien el inspirador de Mateo contó las cosas en primera persona.

Además de los evangelios – canónicos y apócrifos – existen otras fuentes reseñables de las que se han deducido datos sobre el personaje que nos ocupa, a saber:

  • Los manuscritos del mar muerto: aportan poca información de la época de Jesús, ya que el 90% de los documentos rescatados nos arrojan datos sobre los siglos I, II y III.
  • Los evangelios gnósticos, descubiertos en 1945, que aportan una versión de Jesucristo totalmente herética: el gnosticismo.
  • El documento Q: en el que aparentemente se basan los evangelios de Marcos y Lucas, al coincidir éstos en ciertos pasajes encontrados en este documento.
  • El papiro Magdalena: pequeños fragmentos de papiro pertenecientes al evangelio de San Mateo. Es un documento con valor histórico, desmarcando a San Marcos como el primero de los evangelios – datado éste entre los años 60/70 d.C.

Sobre las características físicas de Jesús, tenemos tres fuentes fundamentales de información para tratar de intuir cuál era:

  • Las profecías del nuevo testamento: los salmos nos lo presentan como todo hermosura, Isaías como una persona fea – casi para compadecerse de él.
  • Los testimonios de los primeros padres de la Iglesia, que describen a Jesús como alguien débil de cuerpo, feo y complicado de mirar.
  • El planteamiento científico del asunto. Independientemente de la sábana santa, un planteamiento científico nos obligaría a hacer un estudio psicosocial de cómo debería ser una persona que tuviera la aceptación que tuvo Jesús, pensar en cuál era el ideal de belleza que se tenía hace 2000 años y si coincidía con el actual y tratar de estipular si cada uno de los actos que hizo Jesús y que le hicieron a Jesús podrían arrojarnos luz acerca de su apariencia física.

Es evidente que, si admitimos el relato bíblico de la pasión y muerte de Jesús, estamos ante una persona que no puede ser la persona débil de cuerpo que nos describen los primeros padres de la Iglesia, sino que tendríamos que suponer a una persona alta y poderosa físicamente, algo que encajaría mejor ante el perfil de alguien que viajó, que aguantó el desierto, que convivió con la naturaleza, superando pruebas físicas que únicamente con un poderío físico extraordinario podría lograr. Esta es la apariencia que nos apunta la sábana santa, que no hace otra cosa que confirmar la conclusión a la que nos lleva el planteamiento científico. Y ojo, esa apariencia no rompe del todo con la de un sector de la población judía de la época, más fuerte y más alto que el resto, 1’81 de altura (eso nos dice el sudario de Turín) y alrededor de 80 kilos de peso.

Este planteamiento científico nos dice que Jesús, además de estar físicamente por encima de la media de sus semejantes, estaba por encima de los legionarios romanos, cuya media era de un metro setenta de altura, que llamaban de forma poderosa la atención de los judíos. Eso es extraño y es cierto que, en este punto, la sábana contradeciría el relato bíblico. En la última cena, por ejemplo, Judas debía dar un beso a Jesús para mostrar a los captores quién era al que había de detener. Si Jesús era más alto y fuerte en relación a la media de la época ¿por qué no era únicamente necesaria su apariencia? Yo me quedo con la ciencia.

No obstante, todavía queda mucho por descubrir, muchos datos por refrendar y muchas posturas que modificar, sobre todo por parte de la Iglesia, que es evidente que trataría de ocultar cualquier dato que fuera en contra de la doctrina cristiana.

Lo que supuso Jesús de Nazaret

Como comentábamos al principio, la historia de Jesús es la historia de un personaje que, nos guste o no, ha sido la principal influencia religiosa de la historia de la humanidad, dando lugar a la creación del cristianismo, la religión con más presencia en el mundo. Jesús de Nazaret es el origen de la religión mayoritaria a lo largo y ancho del mundo. Y esa religión mayoritaria, el cristianismo, absorbió, por supuesto, influencias externas a las que Jesús se expuso durante su vida. Mucho se ha escrito sobre la iconografía cristiana y pocas veces se ha matizado la indudable influencia egipcia en la misma. Y es que Egipto tiene una trascendencia significativa más importante de lo que en principio parece para el desarrollo del occidente europeo. La base de la Europa occidental es la Grecia Antigua, que a su vez tiene importantes puntos de apoyo en raíces egipcias.

Quizá debamos buscar entonces el origen de la influencia egipcia en el cristianismo en los viajes de Jesús por Oriente Medio, Egipto, la India y Cachemira, lo que también explicaría que la doctrina religiosa de Jesús estuviera llena de impregnaciones egipcias e hindúes muy contrarias a las de los sacerdotes hebreos y nos aportaría más datos sobre la propia vida de Jesús. En los escritos relativos a Jesucristo hay muchos pasajes que pertenecía a escritos egipcios, como el Sermón de la Montaña, varios milagros, algunas parábolas y lo referente a todo lo que Jesús hablaba sobre el amor al prójimo, muy propio de faraones como Akenaton).

Por todas estas cosas es por lo que, cuando los cristianos llegaron a Egipto en el año 385, rápidamente toda la población egipcia se convirtió al Cristianismo. Era lógico: no le era extraño lo que los cristianos contaban y , en adición, el cristianismo explicaba con más claridad ciertos aspectos misteriosos en la religión egipcia.

Lo que es evidente es que el cristianismo, su simbología y su concepto tienen mucho que ver con Egipto y éste con Jesús. La figura de la Trinidad es una constante en todas las tríadas de los dioses egipcios, las Epístolas de Pablo de Tarso están impregnadas de ideas y pensamientos propios de la religión egipcia, el dios Ptah fue llamado por los egipcios el Verbo y el Creador e hizo crear las ideas a través de la palabra (nos recuerda al evangelio de San Juan y al Génesis…). Lógicamente, también hay puntos esencialmente cristianos, como por ejemplo la idea de que una religión es válida y otra no. Eso no se les ocurrió ni a los egipcios ni a los griegos que vivían juntos en Alejandría. Cada uno adoraba a sus propios dioses, a la vez que hablaban su propio lenguaje, pero nunca pensaron que los dioses de sus vecinos no existían, y querían creer que podrían ser sus propios dioses bajo otros nombres. Los griegos en particular sostenían este punto de vista y habían identificado a Osiris, dios del mundo después de la muerte, con su Dionisos, que era el dios de los misterios y también del vino. Por eso cuando Ptolomeo decidió componer un dios para su nueva ciudad, estaba solamente aprovechando esta tendencia, y dando morada, nombre y estatua a los sentimientos que ya existían.

Así las cosas, si nos atenemos a los números que nos arroja la Wikipedia sobre la religión cristiana, tenemos algunos datos que plasman de una forma contundente la influencia de Jesús en la humanidad, su historia y su desarrollo:

  • las tres ramas principales del cristianismo – catolicismo, iglesia ortodoxa, protestantismo – suman un total de 1840 millones de bautizados en todo el mundo.
  • ha sido protagonista de episodios históricos básicos: las cruzadas, la reforma protestante de Lutero, el gran cisma, etc.
  • la Biblia ha vendido cerca de 2500 millones de copias y se ha traducido a más de 2.000 idiomas

Evidentemente, la influencia de Jesús de Nazaret en la historia de la humanidad es irrepetible. Y toda esta influencia no ha estado libre de fraudes y conspiraciones, de supuestas reliquias y objetos sagrados, estafas, etc. Es, sin duda, el precio que tiene que pagar un fenómeno tan enorme como influyente.


[x] Cerrar
E-mail