Tag: lugares enigmáticos

El Monte Shasta

Publicado por JR el 29/11/2007
Tags:
Archivado en Enigmas y misterios | 28 comentarios »

Monte Shasta Situado en el macizo montañoso de Sierra Nevada, en la California septentrional, cerca de la frontera con Oregón, en Estados Unidos, el Monte Shasta es uno de los lugares más extraños del mundo.

Supuesto volcán apagado de 4.318 metros, es extraño por dos características:

  • Está en California. No en una isla desierta ni perdido en ninguna jungla, sino en un estado bastante poblado de los EEUU (33,871,600 habitantes).
  • Porque se producen fenómenos extraños, evidentemente, descritos tanto por antiguas leyendas indígenas como por relatos e investigaciones a lo largo del siglo XX.

Lo incoherente de todo esto está basado en que, por un lado, las leyendas acerca de apariciones, fenómenos extraños (bolas de fuego, humo) son tan antiguas como los Indios Hopi. Asímismo, en la actualidad sigue alimentándose esa leyenda. Las leyendas indígenas hablan de este monte como sagrado y se refirieren a luces, magia, etc., y hay registrados testimonios a lo largo del siglo pasado, durante los años 30, los años 40 e incluso en la década de los 70. Se han observado intensos resplandores parecidos a flashes de fotografía que alumbran grandes áreas de las laderas del Monte Shasta. Es decir, sea lo que sea, el Shasta tiene justificada la vitola de extraño.

A la hora de examinar un sitio extraño o anómalo, hay que tener mucho cuidado en no caer en el bulo, lógicamente, puesto que anomalías y extrañezas las hay a montones y repartidas por todos los rincones de la tierra. No obstante, el Monte Shasta se lleva la palma, por varios motivos:

    1. Posee el récord mundial de formación de nubes extrañas (figuras, el conejo de Amelie). No hay un sitio en el mundo donde se hayan registrado y fotografiado tantas formas de nubes como en este monte.

    2. Siendo como es un volcán totalmente apagado, se siguen produciendo ‘escapes de humo’. En 1972, geólogos de la Universidad de Berkley, de Estados Unidos, comprobaron este hecho, confirmando que en el cráter no existía ningún tipo de actividad.

La leyenda (y no tan leyenda) dice que tiene una morada subterránea, que es habitado por un pueblo de seres desconocidos, que en los testimonios a los que anteriormente nos referíamos se describieron como seres altos, rubios y humanos. Incluso existen testimonios relativamente recientes (1930) en los que se describe una ciudad ‘intraterrestre’ con edificios parecidos a los de los mayas y los incas. Se cree, incluso, que los seres del Monte Shasta le hicieron donativos a la Cruz Roja norteamericana, durante la guerra de 1914-1918, y que en el siglo XIX compraron mercancías en los pueblos locales pagando con pepitas de oro.

Lógicamente, nadie sabe con exactitud qué ocurre en el Monte Shasta. No se sabe si el origen de los fenómenos es natural o artificial. Sea lo que sea, me gustaría recordar algo cuyo tinte es conspiranoico, pero no por ello menos creíble: a lo largo de la historia, los gobiernos se han alimentado de las leyendas de muchos lugares mágicos o extraños para aumentar el halo de misticismo y aprovecharlos para realizar intervenciones o actividades secretas. Es muy curioso que tanto las leyendas indígenas como los testimonios actuales se refieran a este volcán como un lugar de tránsito del misterio.

Piedras que se mueven solas

Publicado por JR el 4/09/2007
Tags: ,
Archivado en Enigmas y misterios | 5 comentarios »

Viendo esta imagen, en Racetrack Playa, Death valley, California, he recordado esa anomalía magnética tan popular y tan misteriosa, que propicia que piedras de gran tamaño se muevan solas, dejando tras de sí el rastro que lo corrobora. Muchas han sido las investigaciones al respecto, arrojando como conclusión que existen, sin duda, zonas en la tierra que no se rigen por las leyes magnéticas comunes:

En este desierto existe un lago seco de superficie desértica, cuyo lecho, casi perfectamente plano, es el escenario de este fenómeno tan difícil de explicar.

Aberfan, el pueblo extrasensorial

Publicado por JR el 17/09/2004
Tags: ,
Archivado en Enigmas y misterios | 1 comentario »

Dentro de las denominadas Ciencias Ocultas, como en cualquier ciencia, existen ramas y temas de muy distinta índole, que tocan sucesos y procedimientos muy diferentes. Una de esas ramas es la Parapsicología. Al hilo de anteriores posts donde hablábamos de los poltergeists (fenómeno parapsicológico por antonomasia), podemos hablar de la percepción extrasensorial (PES), entendiendo por percepción extrasensorial el tipo de percepción que no requiere de los sentidos ordinarios. Consiste en varios tipos de fenómenos de transferencia de energía e información que no es explicable a través de los mecanismos físicos o biológicos conocidos. Podríamos dividir la PES en varios tipos:

- telepatía: capacidad para ‘leer’ pensamientos ajenos.
- clarividencia: visión de cosas ocultas o lejanas en el espacio.
- precognición: conocimiento anticipado de la ocurrencia de un hecho en el futuro.
- psicoquinesis: capacidad de la mente para influir sobre la materia.

Dentro de estos 4 tipos de PES, hoy me gustaría contar la historia de un pequeño pueblo minero situado en el sur de Gales llamado Aberfan. Esta localidad puede ser considerada como el mayor contenedor registrado e investigado de precognición por habitante a lo largo de la historia de este fenómeno.

Si ponemos los hechos sobre la mesa, diremos que Aberfan pasó a la historia el 21 de octubre de 1966 al sufrir uno de los mayores desastres del siglo XX. Los hechos se sucedieron rápida y taxativamente: el colegio del pueblo, situado en la ladera de una serie de minas de carbón adyacentes, se vio sepultado por una montaña de 200 metros de altura compuesta por carbón sobrante de dichas minas, al resbalar por la orografía debido a las lluvias caídas en las últimas semanas. En total, 500.000 toneladas de basura negra destruyeron todas las casas que se encontraron a su paso, hasta detenerse en el colegio. Resultado: 144 personas muertas.

Evidentemente, desastres hay muchos y en diferentes lugares del mundo. Lo más característico de este que nos ocupa es que durante los días previos a la catástrofe -y según se acercaba el 21 de octubre- más y más habitantes del pueblo declaran que tienen pesadillas y premoniciones que insinúan que algo fatídico ocurrirá. Los dos ejemplos más conocidos:

- Eryl Mai Jones, de 10 años, predijo su propia muerte dos semanas antes del fatal acontecimiento. Se despertó la mañana del 20 de octubre comentando a su madre el contenido de sus sueños. La niña se refería a algo negro y grande que caía sobre la escuela cubriéndolo todo.

- Un empleado retirado de la línea Cunard que vivía dedicado al arte en el sudoeste de Inglaterra, tuvo igualmente una visión de algo negro que asoció con polvo de carbón, teniendo con ello la sensación de que algo ocurriría no muy lejos de allí. Esta visión pasó por su mente el 14 de octubre.

A partir del 19 de octubre las visiones y presentimientos se hacen más comunes y no únicamente en el pueblo, sino en todo Gales. Nunca antes se había registrado un fenómeno de percepción extrasensorial tan común y tan extenso en cuanto a geografía se refiere. J.C. Barker, psicólogo inglés, investigó el caso y registró hasta 200 testimonios, la mayoría de mujeres en 4 de cada 5 premoniciones.

Sin duda, Aberfan pasó a la historia porque, además del desastre que sufrió, se convirtió en el ‘Nostradamus’ de los pueblos.

Las esferas de Costa Rica

Publicado por JR el 10/09/2004
Tags:
Archivado en Enigmas y misterios | 4 comentarios »

Uno de los primeros casos que me llamaron la atención cuando comencé a interesarme por todo este mundo de lo desconocido fueron las esferas de Costa Rica. Por aquel entonces, Arthur C. Clarke era mi referencia, merced a la colección “Misterios del Mundo y extraños poderes” que llegó a mis manos cuando tenía más o menos 15 años. Dicha colección incluía unos vídeos en los que, de manera magistral, Clarke ahondaba en muchos de los misterios aún sin resolver. En fin, que me pierdo :-)

Como os contaba, el caso de las esferas en Costa Rica es algo realmente asombroso. Diseminadas aparentemente (posteriormente veremos que no es así) por todo el país, en ellas no hay ningún resto de materia orgánica, por lo que no se han podido datar mediante el Carbono 14. Sin embargo, por la profundidad a la que se encuentran muchas de ellas (las que todavía no han sido destrozadas por la mano del hombre y trasladadas desde sus originarios asentamientos), se ha determinado que podrían tener una antigüedad de unos 4.000 años.

Ante tal fenómeno, Ivar Zapp, un antropólogo estonio que dedicó años a la investigación del caso y autor de “La Atlántida en América“, buscó posibles ubicaciones de esferas intactas, lugares en los que las bolas no hubieran sido saqueadas, trasladadas o desenterradas de su posición primera.

Zapp buscaba una relación geométrica entre las bolas y, a base de constancia, halló lo que buscaba. Comenzó por tomar medidas entre dos esferas de uno de los yacimientos y trazó unas posibles líneas de orientación que pudieran ser el producto de la disposición de ambas sobre el terreno. Tras varias pruebas comprobó con sorpresa que una de las líneas -la más lógica- partía desde el punto convergente de las dos esferas y recorría un trayecto que pasaba por las islas Coco, en Costa Rica, las Galápago, Pascua y la Polinesia con una precisión pasmosa. Después probó con otra alineación de esferas y se encontró con otra hipotética ruta que enfocaba a Grecia y Asia Menor por un lado y a Tahití por el otro…

Evidentemente, las investigaciones de Zapp se pueden tomar como erróneas o imprecisas, puesto que no es algo que esté 100% demostrado, pero lo que descubrió es sin duda sorprendente, puesto que significaría que hace 4.000 años alguna civilización que no conocemos tenía conocimientos avanzados de navegación…


[x] Cerrar
E-mail