SIMO
Tras un lustro sin acudir al SIMO, este año caímos en la tentación dominguera de pasearnos entre stands, gente con bolsas llenas de folletos, folletos, limpia-cd’s (¿?¿?), azafatas, azafatos y miles de ordenadores portátiles.
La verdad es que nada ha cambiado, únicamente que, en esta ocasión, nos volvimos a casa rebosantes de latas de coca-cola sobrantes y jujaneadas de cierto stand de cierto consistorio. Por lo demás, mucha tecnología, muchas empresas, mucha domótica, algún japonés dando masajes y empresas con buenos nombres:

¿Por qué tiene tanto prestigio el SIMO?

21/11/2005 a las 12:10 pm
Sin duda, lo mejor las coca-colas.