Las esferas de Costa Rica
Uno de los primeros casos que me llamaron la atención cuando comencé a interesarme por todo este mundo de lo desconocido fueron las esferas de Costa Rica. Por aquel entonces, Arthur C. Clarke era mi referencia, merced a la colección “Misterios del Mundo y extraños poderes” que llegó a mis manos cuando tenía más o menos 15 años. Dicha colección incluía unos vídeos en los que, de manera magistral, Clarke ahondaba en muchos de los misterios aún sin resolver. En fin, que me pierdo :-)

Como os contaba, el caso de las esferas en Costa Rica es algo realmente asombroso. Diseminadas aparentemente (posteriormente veremos que no es así) por todo el país, en ellas no hay ningún resto de materia orgánica, por lo que no se han podido datar mediante el Carbono 14. Sin embargo, por la profundidad a la que se encuentran muchas de ellas (las que todavía no han sido destrozadas por la mano del hombre y trasladadas desde sus originarios asentamientos), se ha determinado que podrían tener una antigüedad de unos 4.000 años.
Ante tal fenómeno, Ivar Zapp, un antropólogo estonio que dedicó años a la investigación del caso y autor de “La Atlántida en América“, buscó posibles ubicaciones de esferas intactas, lugares en los que las bolas no hubieran sido saqueadas, trasladadas o desenterradas de su posición primera.
Zapp buscaba una relación geométrica entre las bolas y, a base de constancia, halló lo que buscaba. Comenzó por tomar medidas entre dos esferas de uno de los yacimientos y trazó unas posibles líneas de orientación que pudieran ser el producto de la disposición de ambas sobre el terreno. Tras varias pruebas comprobó con sorpresa que una de las líneas -la más lógica- partía desde el punto convergente de las dos esferas y recorría un trayecto que pasaba por las islas Coco, en Costa Rica, las Galápago, Pascua y la Polinesia con una precisión pasmosa. Después probó con otra alineación de esferas y se encontró con otra hipotética ruta que enfocaba a Grecia y Asia Menor por un lado y a Tahití por el otro…
Evidentemente, las investigaciones de Zapp se pueden tomar como erróneas o imprecisas, puesto que no es algo que esté 100% demostrado, pero lo que descubrió es sin duda sorprendente, puesto que significaría que hace 4.000 años alguna civilización que no conocemos tenía conocimientos avanzados de navegación…
Tags: lugares enigmáticos

7/09/2005 a las 9:02 pm
Dear Friend: estas bolas obviamente furon extraterrestres…no cabe ninguna duda…en fin …es cuestión de sentido común. Al igual
que las civilizaciónes desaparecidas…losapueblos no desaparecen en el aire
Un fuerte Abrazo
Daniel
7/09/2005 a las 9:06 pm
Dear Frien estas bolas obviamente fueron hechas por extraterrestres..no cabe duda…es cuestión desentido común.Al igual que las civilizaciónes desaparecidas..los pueblos no desaparecen en el aire y cuando lo hacen ,es porque selos llevaron los extraterrestres…sino fijate lo del área 51.
Si quieren datos selo puedo enviar
Un abrazo
Daniel
3/11/2006 a las 1:15 am
¿Por qué negamos el desarrollo técnico y cultural de a nuestros antepasados amerindios?
¿Acaso hemos experimentado algún tipo evolución biológica o cerebral en los últimos 12,000 años?
¿Pese a la abundante evidencia arqueológica encontrada en todo el continente, aun consideramos que nuestros amerindios eran tan solo una horda de salvajes?
¡Ni los primeros conquistadores lo creyeron, pero era menester domeñarlos!
Obviamente hicieron bien su trabajo, y forjaron nuestro sentido común.
29/06/2007 a las 12:36 am
Los invito a leer el libro “Esferas de Piedra en Costa Rica” disponible en forma gratuita en: http://www.sibowak.com