La Teoría de la Coincidencia
En la noche del 28 de julio de 1900, el rey Humberto I de Italia cenaba con su ayudante en un restaurante de la localidad de Monza, donde debía presenciar un concurso de atletismo al día siguiente. Con gran sorpresa observó que el propietario del establecimiento era idéntico a él. Por curiosidad, entabló conversación con él, y fue descubriendo que existían entre ellos otras semejanzas.
El dueño también se llamaba Humberto; al igual que el rey, había nacido en Turín, y en el mismo día; y se había casado con una chica llamada Margherita el mismo día en que el rey se casó con su esposa, la reina Margherita. Y había inaugurado el restaurante el día en que Humberto I fue coronado rey de Italia.
El rey quedó fascinado e invitó a su doble a que asistiera al concurso de atletismo con él. Pero al día siguiente, ya en el estadio, el ayudante del rey le informó que el dueño del restaurante había muerto aquella mañana después de que le hubieran disparado misteriosamente. Y mientras el rey expresaba su pesar, un anarquista que surgió de entre la multitud disparó contra él y le mató.
No es, pues, sorprendente que la “teoría de la coincidencia” haya entusiasmado a científicos filósofos y matemáticos durante más de 2000 años. Hay un tema que aparece en todas sus teorías y especulaciones: ¿qué son las coincidencias? ¿Contiene un mensaje escondido dirigido a nosotros? ¿Qué fuerza desconocida representan? Sólo en nuestro siglo se han sugerido algunas respuestas verosímiles, pero son respuestas que chocan con las propias raíces de la ciencia. Ello hace que nos preguntemos: ¿existen poderes en el Universo de los que no tenemos todavía un conocimiento preciso?
Los primeros cosmólogos creían que el mundo se mantenía unido por una especie de principio de totalidad. Hipócrates, conocido como el padre de la medicina, que vivió aproximadamente entre 460 y 375 a.C., creía que el Universo estaba unido por unas “afinidades ocultas”, y escribió: “Hay un movimiento común, una respiración común, todas las cosas están en solidaridad las unas con las otras.” Según esta teoría, la coincidencia se daría cuando dos elementos “solidarios” o “afines” se buscan el uno al otro.
El filósofo renacentista Pico della Mirandola escribió en 1557: “En primer lugar, hay una unidad en las cosas por la cual cada cosa forma un conjunto consigo misma. En segundo lugar, existe la unidad por la cual una criatura está unida a las otras y todas las partes del Universo constituyen un mundo.”
Esta creencia ha perdurado, de una forma apenas alterada, en tiempos mucho más modernos. El filósofo Arthur Schopenhauer (1788-1860) definió la coincidencia como “la aparición simultánea de acontecimientos causalmente desconectados.” Sugirió que los acontecimientos simultáneos iban en líneas paralelas, y que el mismo acontecimiento, aunque representa un eslabón de cadenas totalmente diferentes, se da sin embargo en ambas, de forma que el destino de un individuo se ajusta invariablemente al destino de otro, y cada uno es el protagonista de su propio drama mientras que simultáneamente está figurando en un drama ajeno a él. Esto es algo que sobrepasa nuestros poderes de comprensión y sólo puede concebirse como posible en virtud de la maravillosa armonía preestablecida. Todos debemos participar en ella. Por tanto, todo está interrelacionado y mutuamente armonizado.

15/05/2005 a las 2:27 am
hola
bueno yo tambien sufri varias experiencias con las concidencias, pero la mas inusual fue cuando yo pasava por la u q estudio y estavn dando los resultados de un examen y yo por pura curiosidad queria ver los resultados pero no tenia a nadie conocido que postulara y cuando me disponia a entrar tuve problemas con los de seguridad , facilmente pude haverm ido y evitar todo el escandalo q ocasione instintivamente , algo dentro de mi me impedia q me fuera hasta q logre entrar a ver los resultados y cuando entro el primer nombre q veo fue Edgar garcia melgarejo ingresante a la facultad de ingenieria informatica q es la carrera q yo estudio , y ademas yo me llamo Hernan garcia melgarejo , y tengo un hermano de parte de madre q se llama Edgar , pero hasta ahora no conosco a esa persona y no es mi hermano pero por azares del destino tuve que dar con su existencia .
6/09/2006 a las 6:17 am
Recuerda este número…
1147…
Es una fecha
Y no sé que mierda pasará, pero será algo GORDO…
11 de Abril del 2007
23/06/2007 a las 5:57 am
Hola:
Yo no soy muy afecto a creer en cosas así sobre naturales, y como provocadas por fuerza invisibles, pero los hechos que parecen ligarse a la telapatía, y esto de las coicidencias siempre me han intrigado. Ahora que vivo en Los Cabos me ha sucedido algo muy curioso, pues me encontre por mera casualidad a un ex-jefe del D.F. que tenia 10 años de no ver, que curiosamente está asociado a un Sr. de apellido Gadsden cuya familia fue vecina de unos tios mios hace años en la Col. San Pedro de los Pinos. Algo que me llamó fuertemente la atención pues quien iba a decir que resultaria mi ex compañero de trabajo amigo de ex vecinos de mis tios del D.F.