El tremebundo acto de la desilusión. Las verduleras como seres desagradables. La necesidad de los necios de hablar mal de sus semejantes
Últimamente veo cosas, detalles, pequeñas tretas desestabilizantes, malos gestos. Una de las características humanas que más me maravilla, dejando a un lado su capacidad para hacer el mal de forma premeditada, es la capacidad de desilusión.
Si echo la vista atrás necesito más de una mano ajena para contar con los dedos las desilusiones que he vivido a lo largo de la vida, las desilusiones que han sido provocadas y las desilusiones que han sido intramentales. Lo cierto es que, normalmente, la desilusión es un sentimiento provocado bien por alguien que, de forma directa, la provoca en el sujeto desilusionado, bien porque nuestra capacidad para ilusionarnos de forma excesiva nos lleva a un tunel oscuro y lamentable. Así veo yo la desilusión, un tunel oscuro y lamentable.
Entendiendo por verdulera según dice la RAE “femenino, coloquial, Mujer descarada y ordinaria”, debo decir que, al contrario que la capacidad de desilusión, no es algo que me haga excesiva gracia. Lingüísticamente el término es peyorativo en la mayoría de las ocasiones y conceptualmente, no me gustan las mujeres descaradas y ordinarias. Básicamente lo que lo fastidia todo es la ordinariez.
Así las cosas, si juntamos a verduleros (masculinos y femeninos) y demás elementos transgresores (superando el nivel de decibelios o provocando náuseas tan profundas como desagradables) llego a la conclusión de que todo necio tiene la necesidad de hablar mal de sus semejantes.
Os preguntaréis a qué viene esta digresión. Últimamente veo cosas, detalles, pequeñas tretas desestabilizantes, malos gestos, que hacen que me dé cuenta de que mucha gente no es como intenta mostrarse. Así que me gustaría hacer un llamamiento a toda esa gente que habla de otra gente sin conocer, sin que la gente aludida les mire a los ojos mientras sueltan su morralla y, sobre todo, sin disponer de la virtud divina del juicio moral: ya está bien.

6/10/2005 a las 1:22 pm
BUSCO LA FORMA DE ACTUAR CONTRA ESTE TIPO DE PERSONAS, PUES TENGO UNA COMPAÑERA EN MI DEPARTAMENTO”BASTANTE PELOTA”, QUE PIENSA SIEMPRE EN VOZ ALTA, Y TRATA DE HACER MAS RUIDO QUE NADIE PARA ACAPARAR TODA LA ATENCION. A LA VEZ NO TIENE CLASE, NI FIGURA, AUNQUE SI TIENE CARRERA, COSA POCO COMPRENSIBLE. ES UNA DE ESAS “VERDULERAS” QUE LLEGAN A SER DESPRECIABLES. POR ELLO ME GUSTARIA SABER SI EXISTE ALGUN MANUAL O PROCEDIMIENTO PARA TRATAR A ESTAS PERSONAS(¿?). GRACIAS Y FELICITACIONES POR LA WEB .UN SALUDO .
8/01/2007 a las 6:12 pm
Yo simplemente pasaría de ella.
Es lo que mas nos fastidia, puedes estar seguro.
Yo a veces soy un poco nota, bueno, bastante. Según mi hermano “me gusta ser el centro de atención”, y lo pasamos bastante mal cuando no nos hacen caso.
Así que te lo digo sinceramente. Pasa de ella, es lo que mas la va a fastidiar. No te pongas a su nivel, ni te rebajes en estudiar algo en lo que no te interesa sobresalir.
Y suerte, porque tenerla en el mismo departamento y guardar la compostura como que resulta bastante difícil, pero tú controla.
Ahhhhhhh, por cierto, ya me contarás.