Hace ya muchos algunos años que dejé de sentir vergüenza ajena cada vez que veía la tele, escuchaba o leía noticias concernientes a la derecha de nuestro país. De las reuniones vergonzosas del enano fascista creyéndose el rey del mundo, de las mentiras de Acebes el día en que quisieron engañarnos a todos, del desastre del Prestige, hemos pasado a una calma tranquila donde las haya, merced a la locura sempiterna de la que parece adolecer el Partido Popular últimamente.
Desde que el PSOE ganó las elecciones aquél 14 de marzo de 2004 han pasado más de dos años. Desde entonces, la derecha no ha hecho más que perder el rumbo, no ha hecho otra cosa que crispar, criticar destructivamente, calumniar, confundir, injuriar y mentir, si atenemos a los peores recursos. Además, como no hacen otra cosa que dar el coñazo en los medios, nos hemos tenido que tragar sus intentos de tratarnos como tontos, de reirse de nosotros, de hacernos sentir idiotas. Lo bueno es que, en la mayoría de los casos, no han hecho otra cosa que propiciarnos carcajadas. Lo malo es que intentan entorpecer un proceso de paz, un estatut que ya se verá si los catalanes lo eligen como suyo democráticamente… todo es destrucción.
Esto no es sólo la diatriba mañanera de un pseudoblogger como yo en un país de rancios. Hay muchos botones, tantos que se podría hacer una exposición universal:
- Rajoy: “el Gobierno está en manos de ETA”
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Rajoy: “Zapatero ha aceptado la presión de ETA”
- Cientos de miles de personas y la cúpula del PP protestan contra la política antiterrorista del Gobierno. No os perdáis uno de los lemas de esta concentración: “Queremos saber la verdad“. En serio, ¿no os dan ganas de matarles a todos, aunque sea anticonstitucional? Joder, ya que nos saltamos la constitución a la torera, saltémonosla todos.
- Entre 243.000 personas y un millón acudieron a la marcha de la AVT, según quién haga los cálculos. Una pena de mentira, sobre todo porque para que en la zona ocupada entrasen el millón de personas que dice la Comunidad de Madrid que entraron, tendrían que haberse hacinado 13 personas por metro cuadrado.
- Acebes afirma que “el proyecto de Zapatero es el proyecto de ETA“
- El PP retira su apoyo al Gobierno
- Piqué advierte que presentará un recuso de anticonstitucionalidad contra el estatut de Cataluña
- Rajoy: “El Estatuto es un torpedo en la línea de flotación del progreso de Cataluña y de España”
Todo esto, evidentemente, tiene una respuesta no tan original como las salidas peperas, pero previsible:
- Rajoy y Piqué, escoltados tras un mitin en Granollers debido a las amenazas de unos jóvenes
- Cacerolada contra Rajoy en un mercado de Hospitalet de Llobregat
Y luego tenemos píldoras como esta, de Francisco José Alcaraz, el fascista de campo del PP:
Por otro lado, y frente a los comentarios insidiosos que desde los medios de comunicación afines al Gobierno se están realizando desde hace varios meses, en los que se señala que las víctimas no queremos la paz, deseo recalcar que somos las primeras interesadas en acabar con el dolor y el sufrimiento que la sinrazón terrorista ha causado y causa en nuestra sociedad.
Pero conviene dejar claro que la paz nunca llegará a través de la negociación y la cesión al chantaje de los asesinos, sino mediante la firmeza del Estado de Derecho.
De esta forma, conviene poner de manifiesto que aquéllos que otorgan la más mínima credibilidad a los asesinos separatistas de ETA y a sus propuestas de falsa tregua, tan sólo proporcionan oxígeno a quienes han asesinado a más de 800 personas y herido a miles de ellas
Escolar lo define de maravilla:
Alcaraz, presidente de la AVT, se resume a sí mismo: no es que no quiera la paz, es que sólo sirve su estrategia para conseguirla. Y el que piense lo contrario es complice de ETA
A medida que se aleja en el tiempo la fecha en la que perdieron las elecciones, se perfila un Partido Popular cada día más deshecho, cada día más fangoso, cada día perdiendo un poco más la absurda batalla política-patriótica con la que están obcecados. Joder, y tienen mucho dinero, han estudiado en las mejores escuelas, han cursado los mejores másters, conocen gente, pueden pegarte si quieren, pero lo único que hacen es autodestruirse. ¿No os parece curioso? Un tío como Rajoy, estúpido y guerrero, pero con poder e inteligencia maligna, no da una, señores. Si yo fuera simpatizante de su partido, me echaría a llorar cada vez que este tipo abre el pico. Su táctica es todo lo contrario de lo que pregona. Por eso es tan absurdo todo, porque no sorprende, porque está roído, coño. Su objetivo no es ayudar a mejorar España, su táctica no es la unidad ni poner fin al terrorismo, su táctica es desestabilizar, su táctica es ganar votos. Votos llevan a gobierno, gobierno a poder y poder a falacias pasadas. Politizan y electorizan un tema como el terrorismo; juntan en una manifestación a todas las víctimas del terrorismo con su misma ideología, fascistas reconocidos como Ynestrillas y homófobas como Ana Botella.
Me gusta, porque esta situación en el seno de uno de los partidos mayoritarios españoles no hará otra cosa que automandar lejos - patada en el culo mediante - a todos estos mentirosos y ladrones cutres y sin estilo que hicieron de España un país de mierda, de mentiras, de intolerancia y de vergüenza. Estas ganas de autopenetrarse analmente no tendrá otra consecuencia que una profunda renovación. Y como yo, personalmente, no tengo ninguna esperanza de que Irán meta un pepino en Génova, me conformo con perder de vista a todos estos candidatos a los Premios Mundiales de la Mierda. No lo pasaremos tan bien, es cierto.
Actualización: al hilo del proceso de paz, leo con gran gozo una columna del gran Carlos Carnicero, con el que no puedo estar más de acuerdo. Un avance:
Ocurre ahora en España. Los mismos que dialogaron con ETA, sentados en una mesa, a la que asistió el asesor electoral del presidente Aznar -¿para qué fue Pedro Arriola a ver los terroristas?- han sacudido a los familiares de las víctimas de ETA para obstruir la política del Gobierno. El PP utiliza el dolor para consolidar unas posiciones que no tienen sustento electoral. Piensa que la consideración de la sociedad con quienes más han sufrido el terrorismo terminará por ceder a sus intereses. No es muy edificante.
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