They came the first night that we got here. They took three of us. Nothing happened for two weeks, then they came back. They took nine more. They’re smart, and they’re animals, and they could be anywhere at any time. Now we’re moving through the jungle - their jungle - just so you can save your little hick friend over here. And if you think that one gun with one bullet is gonna stop them, think again
Lo que no entiendo es que nuestra amada TVE aún no haya proyectado la segunda temporada. ¿¿Se habrán perdido las cintas?? Incorrecto, es que prefieren a Blake y sus putos especiales sobre cómo estafar mentalmente a la audiencia. Una nueva estafa.
Por cierto, ahora que se acerca la nueva temporada, empieza a moverse nuevamente contenido… me encanta esta portada de Catwoman y los números chungos (vía Perdidos por Lost):
Let me explain something to you. I am not “Mr. Lebowski”. You’re Mr. Lebowski. I’m the Dude. So that’s what you call me. You know, that or, uh, His Dudeness, or uh, Duder, or El Duderino if you’re not into the whole brevity thing.
No siempre es fácil distinguir entre los malos y los buenos. Los pecadores pueden sorprenderte y lo mismo sucede con los santos. ¿Por qué intentamos definir simplemente a las personas como buenas o malas? Porque nadie quiere admitir que la compasión y la crueldad pueden vivir mano a mano en nuestro corazón y que todos somos capaces de cualquier cosa
Sin duda, en estos meses de arresto domiciliario en Amsterdam, donde, la verdad, apetece más beber algo fresquito, fumar algo fresquito y gozar de compañía fresquita que salir a la calle, estoy disfrutando de muchas películas, series, documentales y demás. Muchas ya vistas, la mayoría nuevas. Eso es lo que más me gusta, estoy descubriendo muchos trabajos eternamente mentados. Adicionalmente, estamos desarrollando una capacidad extraordinaria para engancharnos a series dispares de argumento. Confieso que nunca me había drogado tanto.
Nos hemos enganchado como auténticos drogadictos, sobre todo, a tres series:
Perdidos, de la que esperamos poder ver el primer episodio de la segunda temporada hoy y en castellano. Sin duda, no había experimentado tal síndrome de abstinencia desde Expediente X. La primera temporada me parece sencillamente brutal. Por la temática, por la puesta en escena - el episodio piloto no tiene desperdicio -, por los personajes, por el guión y, claro está, por el factor paranormal. Quizá - esperemos que no - sea una de esas series magistrales que terminan enfangadas hasta el cuello por su propio argumento, pero mientras tanto pienso disfrutar como un enano.
Twin Peaks, que hemos retomado 16 años después de su estreno y que, sinceramente, me ha gustado más que cuando la vi por primera vez. Quizá porque sólo tenía once años, quizá porque ha pasado tanto tiempo que no la recordaba salvo por las claves evidentes. Magistral Kyle MacLachlan, magistral banda sonora, magistral ambientación, magistral serie. El argumento, muy criticado por todos, a mí me encanta. Que a partir del capítulo 18 la serie carece de interés, correcto. Pero que nos quiten lo bailado!
Mujeres desesperadas, de la que habíamos oído hablar mucho, pero nunca habíamos visto. Genial. Un humor muy pero que muy serio y una enreversada trama. Todavía nos quedan unos cuantos capítulos de la primera temporada, pero ya están en camino los tres primeros episodios de la segunda. Efectivamente, estamos en plena efervescencia drogadictiva.
Estamos ávidos de buenas series… ¿alguna sugerencia?
Después de andar más enganchados a esta serie que a ninguna otra en la historia de las series, he decidido convertir esta entrada en uno de los especiales del blog. Desde aquí iremos comentando teorías, curiosidades y demás, en una anotación especial abierta a comentarios, por supuesto!!
Es algo curioso lo que nos está pasando con Lost. Como ya comenté en entradas anteriores, creo que no me sentí tan adicto a una serie de televisión desde Expediente X. Y lo cierto es que esta adicción ha venido propiciada por la falta de televisión de la que adolecemos. Es curioso: llevamos prácticamente tres meses sin tele y no ha pasado nada. Siempre me sentí bastante independiente en ese sentido, nunca tuve necesidad de tele, nunca he sido de llegar a casa y encenderla, siempre ha sido algo dispensable para mí y claro, ahora más que nunca. El caso es que, gracias a esta carencia y al portátil, ya hemos visto un montón de películas, series y documentales que posiblemente hubiera tardado muchos años en ver.
Bueno, al grano, pero ojo, puede haber algunos spoilers si no has visto la segunda temporada. Lost, esa serie americana que está causando auténtico furor en USA y fuera de USA, producida por J.J. Abrams y protagonizada, en un principio, por auténticos desconocidos si exceptuamos al responsable Charlie, de Cinco en familia, y al mismísimo Meriadoc Brandigamo.
El episodio piloto, el más caro de la historia de la televisión, con un presupuesto de 12 millones de dólares, nos decía que la serie, al menos su primera temporada, iba a merecer la pena. El argumento, manido y conocido al estilo de El Señor de las Moscas - largometraje muy referenciado por los propios personajes en la serie - quizá podría hacernos tener reservas sobre la serie, pero a medida que ésta avanza, es evidente que el trabajo de los guionistas debe ser reconocido.
Básicamente, si partimos del hecho primigenio de que el vuelo 815 de Oceanic Airlines se estrella en una isla en medio del océano Pacífico, podemos resumir la columna vertebral de la serie en tres puntos:
La supervivencia de los personajes. Isla “desierta”, 48 personas que sobreviven, cada una de su padre y de su madre y con profesiones y taras distintas. Cada uno será útil a medida que avanza la serie. El estilo flashback mediante el cuál los guionistas nos narran el pasado de cada uno de los personajes - y lo que tiene que ver ese pasado con su estancia en la isla - hace que el ritmo narrativo sea trepidante.
El argumento paranormal. Suceden cosas extrañas, aparecen animales cuyo hábitat natural no es una isla tropical (osos polares, caballos…) y los personajes comienzan a tener visiones relacionadas con hechos de su vida antes del accidente. Además, están los números chungos, que adornan el asunto de esta anotación.
¿Habitada o deshabitada? Aunque desde el principio queda plasmado que la isla no es la de Chuck Noland, a medida que los capítulos avanzan se hace más palmario que algo pasa en ese trozo de tierra.
Con esos tres puntos fundamentales, ya se han emitido un total de 44 episodios, 24 en la primera temporada y 20 en la segunda temporada, de la que ya están rodados, además, los capítulos 21, 22, 23 y 24. Hasta ahora, en España, creo que el último capítulo emitido ha sido el quinto, “… and found“. Nuestra adicción es tan grande que hemos optado por bajarnos la temporada completa en inglés y acoplarle los subtítulos en castellano.
Independientemente de la calidad de la serie, que la tiene, ésta ha suscitado un movimiento inusual en Internet. Si os interesa esta producción, aquí tenéis algunos enlaces interesantes:
Lost - Perdidos, un foro donde se discuten las diversas teorías
Perdidos por Lost, un espléndido blog con la actualidad más reciente y, por tanto, atiborrado de spoilers…
Además, ha propiciado multitud de comentarios en entradas en weblogs, como por ejemplo en Microsiervos (aquí, aquí y aquí). Todo este movimiento, que podría identificarse como fruto del buen trabajo del equipo de la serie, amén del interés suscitado, está siendo llevado a cabo con una sutileza francamente inexistente por los productores. Todos sabemos del poder que tiene Internet en la sociedad desarrollada actual, por lo que no han dudado en utilizar esta poderosa herramienta de marketing no ya para aumentar su cuota de espectadores, que la tiene y muy ámplia, por cierto, sino para engancharnos todavía más. Han creado multitud de páginas ficticias relacionadas con el accidente:
Y, sobre todo, han utilizado la red para desmentir o dejar de confirmar las teorías sobre el desenlace de la producción que se urdían en la red, para soltar píldoras adictivas o para confirmar que la explicación de la trama tiene fundamento científico. Aquí tenéis una de las mayores sorpresas de la segunda temporada:
Sinceramente, a mí me parece una serie genial. Genial por la puesta en escena, por la forma narrativa, por los personajes - cada uno de ellos - y por ese halo de misterio y sentido paranormal que la envuelve. Únicamente espero que los responsables no cometan el error de alargar y complicar la trama con el único propósito de grabar capítulos, acumular temporadas y ganar dinero, utilizando todas las referencias y discusiones sobre dicha trama que hay en la red. Es decir, espero que no se estén alimentando de los comentarios de frikis como nosotros y realmente la serie tenga un argumento sólido que, cuando se dé a conocer, nos sorprenda. Y, aunque me temo que no será así, no pierdo la esperanza…
Curiosidades o cómo avanza la serie (ATENCIÓN, SPOILERS!)
Ya que llevo unos cuantos días bastante perturbado mirando cosas de la serie por la red, aquí voy a dejar lo más interesante que vaya encontrando. Aquí sólo anotaremos lo relativo a la segunda temporada:
Tomas falsas: ahí va un vídeo de algunas tomas falsas de la serie:
Parece que Damon Lindelof, uno de los creadores de la serie y productor ejecutivo, confirmó en una entrevista que, cuando Walt se aparece a Shannon en medio de la selva, completamente mojado y ligeramente más mayor, lo que dice es “Push the button, Don’t push the button. Bad“. Esto no me lo acabo de creer, primero porque yo no lo he oído (parece que las palabras las podría decir al revés) y segundo porque no he sido capaz de encontrar ninguna referencia a esa supuesta entrevista. Quizá sea una de las muchas triquiñuelas virales con las que nos empapan los responsables de la serie
Una de las teorías que se manejan pintan a Vincent, el perro de Walt, como uno de los “ojos” de Los Otros
Gary Troup, uno de los pasajeros del avión que no sobrevivió, escribió Bad Twin, una novela que Hurley descubrió entre los restos. Lo curioso es que Gary Troup es un anagrama de Purgatory
The plane did not crash by accident. It crashed for a very specific reason
We’re still trying to be … firmly ensconced in the world of science fact. I don’t think we’ve shown anything on the show yet… that has no rational explanation in the real world that we all function within. We certainly hint at psychic phenomena, happenstance and … things being in a place where they probably shouldn’t be. But nothing is flat-out impossible. There are no spaceships. There isn’t any time travel
There could not possibly be aliens because, as everyone knows, this is not a science fiction show
Esperamos con muchas ganas el episodio 2×22, “Three minutes”. La temporada se acaba y la promesa de los creadores de solucionar muchos de los miles de interrogantes que arroja el guión nos lleva a un estado de ansiedad, deseando que acabe y que no acabe a la vez, porque estaremos todo el verano esperando…
Vía Perdidos por Lost, descubro este vídeo sobre Hanso Industries y sus actividades. Puede ser, ciertamente, un gran spoiler si no has visto la segunda temporada hasta el capítulo 21:
Me llama la atención, sobre todo, este fotograma:
Una vez visto el episodio 22, penúltimo de la segunda temporada, uno se queda más o menos como estaba. Básicamente, nos explican cómo Michael está coaccionado por Los Otros para llevar al campamento a Jack, Sawyer, Kate y Hugo, como intercambio para recuperar a Walt. La cara de loco hacía preveer algo así, de forma que tampoco nos sorprendió tanto. Puesta en escena de Mrs. Klugh - apellido alemán que significa inteligente - como una especie de líder, quizá por encima de Mr. Friendly. Volvimos a ver a Walt y, al final del capítulo, aparece un velero. Toma ya. Curiosidades:
Walt le dice a Michael, cuando se reúnen en el campamento de los otros, “ellos no son lo que aparentan ser”, lo que nos lleva a pensar lo que llevamos pensando muchos capítulos: los otros son integrantes del proyecto Dharma. Por qué, para qué y qué coño hacen en la isla sigue siendo el misterio que mantiene viva la serie.
Mrs. Klugh le dice a Michael: “You say he was half-way around the world, but… did you see him?”. La traducción vendría a ser algo así como “dices que estaba en la otra punta del mundo pero… ¿le viste?” ¿Qué narices nos está diciendo? ¿Que Walt puede proyectar su propia imagen, que tiene algún tipo de poder sobrenatural? Eso explicaría las apariciones del chaval a Shanon y Sayid, pero tiraría por la borda la afirmación de los creadores sobre el caracter natural y científico de la serie. ¿O no?
Bueno, la temporada terminó y, la verdad, nos dejó con todas las interrogantes del mundo: quiénes son realmente los otros, por qué secuestraron a Walt, qué será de Michael y Walt, por qué han decidido “quedarse” con Jack, Sawyer y Kate… esperamos con ansia la nueva temporada, que será objeto de, también, un nuevo especial.
Choose Life. Choose a job. Choose a career. Choose a family. Choose a fucking big television, choose washing machines, cars, compact disc players and electrical tin openers. Choose good health, low cholesterol, and dental insurance. Choose fixed interest mortgage repayments. Choose a starter home. Choose your friends. Choose leisurewear and matching luggage. Choose DIY and wondering who the fuck you are on a Sunday morning. Choose sitting on that couch watching mind-numbing, spirit-crushing game shows, stuffing fucking junk food into your mouth. Choose rotting away at the end of it all, pishing your last in a miserable home, nothing more than an embarrassment to the selfish, fucked up brats you spawned to replace yourself. Choose your future. Choose life… But why would I want to do a thing like that? I chose not to choose life. I chose somethin’ else. And the reasons? There are no reasons. Who needs reasons when you’ve got heroin?
Ya es mío, por fin puedo presumir de tener “El fabuloso destino de Amelie Poulain” en un DVD que incluye, además de la película, otro disco con bastantes extras (entrevista con el director, tomas falsas, cómo se hizo…). Tenía muchas ganas y ayer se consumó el acto, así que no me queda más que darte las gracias, principessa!
Las vacaciones terminan, la rutina vuelve y todo parece seguir igual. Virus, tos, mocos, fiebre y garganta irritada. Pasados estos días, uno siente que debe hacer virar su vida, que necesita girar y girar y avanzar en dirección contraria.
Pensando esto, también pienso en Amelie. 3 años después de su estreno yo la vi hace unos días, y sinceramente, creo que se ha convertido en mi película favorita. No recuerdo ninguna que me haya hecho sentir en dos horas lo que ésta me hizo sentir. A destacar:
¿Qué será hoy, Amelie Poulain?
Impresionante el numerito de las flechas y la devolución de la carpeta.
El descubrimiento del técnico del fotomatón.
Los viajes del gnomo, claro.
Amelie en sí misma. Su espíritu, su capacidad para no hundirse a pesar de todo.
Así las cosas, me asalta una duda… ¿alguien vio la película y no le gustó?
ACTUALIZACIÓN:
NO ME GUSTA: la gente que habla a gritos cuando todo alrededor está en silencio (no me gustan las verduleras), el cachondeo innecesario, la crueldad. No me gusta estar haciendo algo a la vez que necesito acudir al cuarto de baño. No me gusta levantarme por la mañana y sentir el invierno, la coca-cola caliente, la gente descarada y sin gracia. Tampoco me gusta el olor de la plancha sobre la ropa ni pensar (y ni mucho menos ver) en alguien que está mordiendo cualquier tipo de prenda.
ME GUSTA: el colacao con hielo y grumos gordos, bañarme hasta encoger, las tertulias de las 4 C’s. Conseguir una señal limpia y clara cuando estás viendo una televisión con cuernos. Comer hielo cubito tras cubito, Expediente X, CSI Las Vegas. Disfrutar de un coche durante unos días. Cuando eso pasa, encontrar un sitio para aparcarlo al lado de casa. Ir de compras también me gusta, sobre todo si no consigues comprar nada, pero vuelves a casa con un par de birras y una sonrisa. Me gusta que la gente comprenda lo que no me gusta.
Por cortesía de Ya.com, ayer pudimos disfrutar en Kinépolis del estreno del filme “Troya”.
Se trata de una adaptación a la gran pantalla de la epopeya que en su día escribió Homero sobre la lucha y caída de todo un mito, Aquiles, hijo del mortal Peleo y la diosa Tetis, en la Ilíada.
Como toda adaptación, se queda corta en comparación con el libro. A pesar del impacto inicial que causa la multitud de guerreros que conforman tanto el ejército griego como el troyano (todo ello bastante bien realizado por ordenador), y la inmensa oleada de naves que desembarcan en Troya, el resto de la peli poco tiene por destacar. Las escenas de lucha entre ambos ejércitos cuentan con movimientos de cámara excesivamente rápidos y el argumento en que se centra se desarrolla bastante lento, dejándose partes interesantes sin contar.
De todas formas, para las incondicionales de Brad Pitt (Aquiles) y Orlando Bloom (Paris), he de decir que ambos salen realmente guapos. Para los chicos, apuntaré la inconmensurable belleza de Diane Kruger (Helena) y, para los enamorados, destacar la bella historia de amor entre Aquiles y la esclava troyana Briseis.
Su nombre es ‘Fahrenheit 9/11′ y trata sobre los lazos entre la familia Bush y el clan Bin Laden. Superados los típicos problemas de censura cuando algo no gusta a los poderosos, por fin podremos verlo, al llegar Disney y Miramax a un acuerdo para distribuir el polémico documental.