Cala Llamp


Cala LlampImagino una biblioteca y aislo sus características más tranquilizadoras: el acceso gratuito, el respeto al silencio, la metódica colocación de los libros. Imagino una canción que me emocione, como la canción sin emoción. Imagino un nivel de tranquilidad semejante a cuando, después de un día duro, llegas a casa sabiendo que has aprovechado el tiempo, que realmente te sientes bien de sentirte así. Imagino un zumo de naranja natural con sus trocitos de naranja natural y ese sabor ácido que bien podría resultar difícil de digerir, pero que es hermoso. Imagino un teclado tan bien dispuesto, una técnica tan depurada de tecleo que no es necesario dejar de mirar ni una sola vez al monitor. Imagino una piscina de agua mineral donde no ocurra nada si es que tragas agua. Imagino un frondoso bosque, donde el silencio no es silencio si le quitas el rugir de los árboles, de los pájaros, de las nubes. Imagino una cala moldeada por el hombre, pero con el encanto natural del mar, ese gran aliado que se deja ver poco.

Imagino ahora que el silencio de la biblioteca es el silencio de los visitantes, que los libros son hamacas y sombrillas, que la canción sin emoción la interpretan las gaviotas, que el zumo de naranja está conmigo. Imagino que el aire que respiro es el agua mineral que trago de la piscina, que el bosque es el litoral poblado de intenso verde. Imagino todo eso y la verdad es que terminaría antes si mirara las fotos, porque imaginar eso es imaginar la Cala Llamp, en Mallorca, un sitio mágico donde ni siquiera rechazas a los hombres de vida adinerada que, con su yate, ponen la música a tan idílico paraje.

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6 comentarios:

  1. Móni dice:

    Sin duda, quiero ser la sombrilla de ese estupendo recinto, ser el agua de esa piscina salada, ser el yate de ese hombre de adinerada vida, ser la toalla de esa masajista, ser la gorra del cuidador de la piscina, ser la barandilla que mira a ese mar… quiero ser hippie y vender collares en Cala Llamp para nunca más regresar.

  2. Maktub dice:

    “quiero ser hippie y vender collares en Cala Llamp para nunca más regresar” ¡Qué buen comentario! Estoy con Moni

  3. Eva dice:

    quiero ser hippie y vender collares en Cala Llamp para nunca más regresar… YO TAMBIEN. acabo de llegar de vacaciones. he estado en Mallorca. y he estado en Cala Llamp… casi me haces llorar Hunger.
    gracias por devolverme durante un momento otra vez alli!

  4. alicia dice:

    kiero ser hippie ayudadme.me a encantao!!ke wapo!!!!

  5. sergio dice:

    CALA LLAMP es un lugar magico,lo conozco hace tiempo y desde el primer dia que lo vi supe que volveria,y lo hice y lo hago ahora todos los años la visito con mi familia,que me acompaña en mi MINI FOLIES(pequeña locura);un saludo para todos los enamorados de esta cala de mallorca que si bien no la mas bella,si la mas magica………………….y nunca se sabe como de magica………………

  6. Anabel dice:

    La primera vez que visité Cala Llamp fue en invierno y estaba todo como desvencijado y viejo. Hace la friolera de 10 ó 11 años por lo menos y ya por aquel entonces irradiaba esa sensación que describe JR en su blog. Desde entonces hasta ahora ha cambiado mucho; aquellas casas entonces abandonadas, hoy son mansiones de gran lujo pero todavía conserva el encanto a pesar de haber progresado y de la masificación urbanística no ha perdido nada de la magia que tiene. Cada vez que voy a Mallorca procuro acercarme a Cala Llamp para empaparme de esa magia y tranquilidad que me transmite.
    Apoyo la idea de hacernos hippies y quedarnos alli.

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